Annexe
EXPERIENCIA
EN LA LUCHA POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS
HUMANOS DE LOS INMIGRANTES HAITIANOS Y SUS
DESCENDIENTES EN LA REPUBLICA DOMINICANA
Por Orlando Beltré, Centro Puente, julio de
2000
(Esta
ponencia fue presentada en el Encuentro de
laicos/as y Jesuitas del Sector Social de
Latinoamerica y el Caribe, realizado en el Centro
Bono el 21 de julio del ano 2000)
Desde principios de los tiempos (debido
justamente a nuestra condición de isla
compartida), pero particularmente a partir de la
segunda mitad del siglo 19, se han efectuado
importantes flujos migratorios desde Haití con
destino a la República Dominicana. Esos flujos
migratorios, que han tenido como causa principal
la búsqueda de trabajo primero en las
plantaciones de caña de azúcar de azúcar, y
luego en otras áreas de la producción agrícola
y en la industria de la construcción, han
llegado a constituir comunidades de gran
importancia numérica.
Hoy día no existen estadísticas sobre la
cantidad de inmigrantes haitianos radicados en la
República Dominicana ni del tamaño de la
población dominicana de ascendencia haitiana.
Algunos sectores hablan de un millón de
haitianos radicados en el país; pero otros de
medio millón. En cualquiera de los casos, se
trata de una población a tomar en cuenta.
De esta población total, cuyo tamaño no podemos
precisar, 72,582 personas vivían en 172 de los
210 bateyes existentes en el país, según el
censo nacional de población y vivienda realizada
en 1981. Alrededor de 50 mil personas estarían
radicadas en las plantaciones de café, en la
parte alta de las montañas del sur; en tanto que
otras 100 mil personas estarían radicadas en
comunidades aledañas a los bateyes y próximas a
las principales ciudades del país. Veinte años
más tarde, estas cantidades se habrían
duplicado, para alcanzar una suma oscilante entre
medio millón y 750 mil personas.
Se trata de poblaciones a las que por ley les
corresponde la nacionalidad dominicana, ya que
han nacido en el territorio de la República
Dominicana. Sin embargo, en términos sociales y
culturales son poblaciones aisladas del resto de
la sociedad dominicana por una serie de
mecanismos sociales que definen a estos
ciudadanos como diferentes o inferiores.
Confinados a vivir en situaciones de miseria, con
tasas de analfabetismo de hasta 50%, en su gran
mayoría sin energía eléctrica, sin agua
potable, sin servicios de salud y de sanidad
ambiental, estas poblaciones guardan un
parentesco muy estrecho con poblaciones ubicadas
al sur del Africa sub sahariana a menudo
calificadas como las más pobres del mundo.
VIOLACIONES QUE SE COMETEN CONTRA ESTOS
POBLADORES
Obviamente que las primeras violaciones que se
cometen contra la población dominicana de origen
haitiano y de los inmigrantes haitianos en la
República Dominicana son violaciones a los
derechos más elementales de la persona humana:
El derecho a existir, con un nombre y una
nacionalidad propia, con documentos de identidad
que le permitan efectuar todos los actos de la
vida civil. En la República Dominicana de
inicios del siglo 21 existen hombres y mujeres
sin identidad, miles de niños que no han sido
declarados y que por tanto no pueden ir a la
escuela.
El derecho a un trabajo digno y bien remunerado.
El derecho a la salud, a la educación, a los
servicios sanitarios, El derecho a poseer una
vivienda, ya que en las que habitan son propiedad
del ingenio.
Pero además, el derecho al libre tránsito,
consagrado en la constitución de la República y
en todas las legislaciones internacionales. Es
bien sabido que en ocasiones a los residentes en
área de batey se les impide por la fuerza y bajo
pena de ser desterrados trasladarse desde sus
sitios naturales hacia otros lugares dentro del
mismo país.
El derecho universalmente conocido a ser
sometidos a un tribunal civil que determine su
culpabilidad o su inocencia antes de aplicar
sanciones por presuntos hechos violatorios a las
leyes.
Constituyen también violaciones muy frecuentes
las repatriaciones masivas que realizan militares
y funcionarios de migración contra inmigrantes
haitianos que han residido durante muchos años
en el país y contra ciudadanos dominicanos que
no son reconocidos como tal por el país. Y en
fin, un rosario de violaciones que enumerarlas
todas nos tomaría los 20 minutos de esta
conversación.
EXPERIENCIAS EN LA LUCHA POR EL RESPETO A LOS
DERECHOS HUMANOS
En la República Dominicana, y según el
catálogo elaborado por el Servicio Jesuita a
Refugiados y el Centro de Estudios Sociales Padre
Juan Montalvo, existían el año pasado 73
organizaciones e instituciones que trabajan con
haitian@s y dominican@s de ascendencia haitiana.
Se trata de institución con una gran diversidad
de objetivos, que van desde la lucha por la
tierra, defensa del medio ambiente, lucha por
mejores condiciones de trabajo, hasta el tema
cultural y las relaciones con Haití; pero que en
sus planes contemplan siempre programas de lucha
por el respeto a los Derechos Humanos.
La mayor parte de estas instituciones se
encuentran diseminadas por todo el país, pero
existen -al menos- tres grandes coordinaciones de
carácter nacional y/o regional que contribuyen a
aglutinar los esfuerzos y tener un mayor impacto
en el trabajo.
1. La Red de Encuentro Domínico-Haitiano Jacques
Viau, integrada por 15 ONGs. Grupos de base,
instituciones de iglesia, instituciones de
abogados, etc.
2. La Red Conga...
3. La Asociación Nacional Alas de Igualdad....
El trabajo de defensa de los Derechos Humanos que
realizan todas estas instituciones, o la mayor
parte de ellas, podríamos, para los fines de
este informe, agruparlo en cuatro grandes áreas:
* Defensa Legal ante los tribunales del país
* Educación/Asistencia Jurídica/Acompañamiento
* Documentación
* Denuncia/Sensibilización/Cabildeo
Además de los Abogados, conque cuentan muchas de
estas organizaciones e instituciones, en la
República Dominicana existen centros
especializados para actuar ante los tribunales y
darle seguimiento a los casos de violaciones
cometidos contra inmigrantes haitianos y sus
descendientes. Dos ejemplos concretos lo
constituyen el Centro de Asistencia Jurídica en
Barahona CEAJURI, y el Centro Dominicano de
Asesoría e Investigaciones Legales CEDAIL, esta
última perteneciente al Episcopado Dominicano y
con una presencia física en varias diócesis del
país.
Durante los últimos tres años han sido
ventilados entre 75 y 100 casos de violaciones
cometidas contra inmigrantes haitianos o gentes
de batey. La mayor parte ha sido casos de
personas abusadas por agentes policiales o
militares y/o encarceladas injustamente. Se han
presentado también muchos casos de personas que
han permanecido 3, 4, 5 y 6 años encerrados en
una prisión por haber robado un racimo de
plátano o una gallina para poder comer o por
simple sospecha de haber cometido algún delito.
En casi todos los casos ventilados en los
tribunales las instituciones han logrado
sentencias favorables para las víctimas.
En el área EDUCACION/ASISTENCIA
JURIDICA/ACOMPAÑAMIENTO , el trabajo ha
consistido en formar a promotores y líderes
comunitarios en torno al conocimiento de lo que
son sus derechos, los mecanismos de defensa
previstos por la constitución y las leyes del
país, y de los procedimientos para tramitar una
denuncia o una querella ante los organismos
competentes. Todo esto se ha logrado a través de
la realización de talleres, charlas, seminarios,
encuentros comunitarios y conferencias. Esta
área ha comprendido además la asesoría y
acompañamiento a viejos trabajadores para que
sean integrados al plan de pensiones y
jubilaciones; acompañamiento y mediación
solidaria a los inmigrantes que enfrentan
dificultades con las autoridades o con
instituciones públicas, sobre cómo protegerse
durante las redadas y deportaciones, etc.
En el área de DOCUMENTACION se realizan trabajos
con niños, niñas y adolescentes nacidos en
territorio de la R. D. En general, se trata de
intervenir ante las oficialías del Estado Civil
para que reconozcan los nacimientos registrados
en el país y en consecuencia emitan el documento
oficial correspondiente. Este es el primer paso
para lograr que los hijos de inmigrantes nacidos
en el país obtengan la nacionalidad dominicana y
puedan exigir el respeto a sus derechos. Es
importante destacar los aportes hechos en esta
área tanto por CEDAIL, como por MUDHA, por CCDH,
por MOSCTHA, APRODEMA y varias otras
organizaciones en el país. Aquí se incluye
también un componente de educación a mujeres
embarazadas en torno a la importancia de que el
nuevo ser humano que lleva en gestación sea
declarado tan pronto se produce el nacimiento.
Finalmente, en el área que bien pudiera llamarse
DENUNCIA, SENSIBILIZACION Y CABILDEO las
actividades a destacar son:
-Presencia sistemática y permanente en los
distintos medios nacionales e internacionales de
información para denunciar los abusos y las
injusticias que a diario se cometen contra
inmigrantes haitianos y dominicanos hijos de
haitianos. Además, las instituciones integrantes
de la REDH-JV cuentan con un órgano informativo
propio, que sale una vez al mes, donde también
se recogen informaciones de este tipo. De alguna
manera, estos boletines y estos comunicados de
prensa contribuyen a frenar a los sectores
racistas y nacionalistas que discriminan y
cometen violaciones contra esta población.
Importante es destacar también en esta área el
trabajo de cabildeo que se realiza frente a
instituciones públicas y privadas, nacionales y
extranjeras. Ejemplos de ello lo constituyen las
críticas formuladas al proyecto de ley de
migración que reposa pendiente de aprobación en
el congreso de la República, el proyecto de
elaboración de una política migratoria
alternativa, que respete la institucionalidad y
los DD.HH. y las innumerables denuncias
formuladas por MUDHA ante la Corte Interamericana
de los Derechos Humanos y otros organismos
internacionales. Precisamente hasta la fecha
delegaciones nacionales han participado en tres
audiencias en cortes internacionales y se ha
logrado que se disponga de medidas cautelares de
familias que estaban en peligro de expulsión del
país.
He aquí, en términos resumidos, el trabajo de
DH realizado por nuestras instituciones.
Evidentemente, es difícil vaciar en algunas
páginas el trabajo de muchos años y de diversos
actores.
Y CUAL HA SIDO LA EXPERIENCIA
Bueno, en primer lugar, que es sumamente difícil
y complejo asumir la defensa de minorías
étnicas en un contexto en el cual la xenofobia,
el racismo, el nacionalismo y el chauvinismo son
alentados por el oficialismo y por sectores
política y económicamente muy poderosos. Y que
el odio y las pasiones ciegan la razón y el
entendimiento!
Segundo, es una lucha que se establece en
condiciones muy desiguales, donde el enemigo
cuenta con todos los medios y recursos a su
favor.
Tercero, que es un trabajo a menudo lleno de
peligros, amenazas e intimidaciones. Algunas de
las personas aquí presentes constituyen
testimonios fehacientes de esto.
Y cuarto, que muy difícil manejarse frente a una
opinión pública que es muchas veces adversa.
Pero por suerte, ha sido también una experiencia
muy rica, muy humana, llena de sentido social,
que nos ha permitido verificar que existen muchas
personas en el mundo con quien contar. Ha sido
lindo ver cómo, familias dominicanas que viven
en la miseria, han apoyado (con comida, con
refugio, con ropa) a los inmigrantes escondidos
durante las redadas y cómo se han hecho cargo de
niños y niñas que han quedado abandonadas
cuando se llevan a sus padres y a sus madres
deportadas.
De este modo, hay un tipo de compensación, de
satisfacción, que anima a seguir enfrentando los
retos de esta difícil tarea llevada de hombro
con los sectores más pobres y excluidos de esta
isla.
Santo Domingo, Rep. Dom., julio de 2000
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